¿Qué es el FAL?
Un sistema de ahorro obligatorio: cada empleador abre una cuenta individual a nombre de su empresa, que constituye un patrimonio separado, inajenable e inembargable, de aplicación específica para hacer frente a contingencias laborales.
¿A qué empresas alcanza?
A todos los empleadores del sector privado, con excepción de los trabajadores de la construcción y del personal de casas particulares. Involucra a todos los trabajadores registrados.
¿Qué costo tiene?
No implica un costo adicional. Se redirecciona un porcentaje de las contribuciones patronales —1% grandes empresas, 2,5% PyMEs— a una cuenta separada a nombre de tu empresa, donde se invierte y genera rendimiento. Reduce el costo indemnizatorio del empleador.
¿Qué implicancia impositiva tiene?
Exento de impuestos en los tres momentos:
Aporte: Deducible en Ganancias al momento de integrarlo.
Inversión: Están exentos los rendimientos, intereses, rentas y utilidades asimilables a dividendos.
Retiro: Restrictivo, solo para el pago de indemnizaciones. El pago con FAL no vuelve a deducirse.
No gravado con IVA ni con el impuesto al débito y crédito.